Catalogado, desde el 2001, como el segundo más frecuente en México, el cáncer de piel se ha convertido en un tema de salud pública que se deriva de la recurrente exposición al sol, desde la infancia y sin los cuidados necesarios.

El doctor Rodrigo Roldán Marín, director de la Clínica de Oncodermatología de UNAM señala que el hecho de que nuestra piel sea morena no significa que resista más al sol. Por el contrario, ser mestizos y portar genes caucásicos nos hace susceptibles a padecer esta enfermedad.

Los tipos de cáncerque más se presentan en nuestra población son: el melanoma y el no melanoma del que hay dos variedades: el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide.


El cáncer de piel se define como el crecimiento anormal de las células de la piel. Aparece principalmente en las zonas de la piel que más expuestas están como lo son: cuero cabelludo, rostro, labios, orejas, cuello, pecho, brazos y manos. Sin embargo, también puede presentarse en áreas no expuestas, afectando a todos los tonos de piel.  

Existen factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de sufrir cáncer de piel. Entre estos se incluyen: piel clara, exposición excesiva al sol, lunares, lesiones cutáneas precancerosas, antecedentes familiares, sistema inmunitario debilitado y exposición a la radiación, entre otras.

Ante la aparición de lunares o marcas en la piel, es importante que un dermatólogo los revise y determine su origen. Si ese es tu caso, no dudes en solicitar una cita con la Dra. Ma. Eugenia Corral Galván quien con gusto te atenderá.

Con información de El Universal, Clínica Mayo y American Cancer Society.